La experimentación debería tener un lugar especial en la educación. Y es que se trata de una de las principales vías de desarrollo de la persona. Experimentar es un proceso de interacción personal con un contexto cercano, en el que el niño/a obtiene información sobre sí mismo/a, el entorno y el material con el que está experimentando. Para que el proceso de experimentación sea significativo, el espacio juega un papel vital. Y entre los diferentes espacios, el mejor sin duda es LA NATURALEZA. La naturaleza garantiza ofrece opciones infinitas para experimentar con el cuerpo y el entorno, multiplicando de forma natural las conexiones neuronales del niño/a y ofreciendo además un contexto privilegiado para ayudar a autorregular las emociones. La naturaleza es un estímulo único para el proceso de aprendizaje.

Queremos compartir la importancia de este tema con una charla para las familias y para cualquier persona interesada: para ello, contamos con Larraitz Esnaola Illarreta, profesora de la facultad HUHEZI de la Universidad de Mondragón: Esnaola es Graduada en Educación Infantil y Máster Universitario en Desarrollo y Gestión de Proyectos de Innovación Didáctica orientados a las instituciones educativas. Además, es colaboradora del grupo de investigación HAZITEGI. 

La charla tendrá lugar en el “BASO MAGIKOA” de Zumaiena, el 1 de junio, martes, a las 17:00 en euskera y las 18:00 en castellano.