La psicomotricidad ofrece múltiples beneficios en el desarrollo del niño/a: estimula el pensamiento, ofrece a los niños/as estrategias para afrontar retos, fomenta las relaciones, ayuda a consolidar la autoestima del niño/a, y construye puentes para el pensamiento desde el movimiento: de hecho, el movimiento es el combustible del pensamiento. El pensamiento necesita del movimiento para emerger.

Conocemos también el impacto positivo del espacio exterior en el proceso de desarrollo infantil. ¿Y qué pasaría si compagináramos los dos? ¿Por qué no realizar una sesión de psicomotricidad en el bosque? En Zumaiena creemos en la flexibilidad educativa, ya que la metodología no es el objetivo último, sino la herramienta para alcanzar un fin. Esta vez, hemos hecho el ritual de introducción de la sesión de psicomotricidad en el Domo Geodésico. El Domo es el símbolo del cerebro del niño/a, el guardián del pensamiento. ¿Qué mejor fuente de inspiración?